Jonathan Cartland 1 y 2

 

Edición original: Jonathan Cartland Éditions Dargaud , 1982-1995)
Edición nacional/ España: Jonathan Cartland 1 y 2Ponent Mon. 2016.
Guión: Laurence Harlé
Dibujo: Michel Blanc-Dumont
Formato: apa dura, 2 tomos. 248 páginas
Precio: 42€

 

En la larga y rica historia de este arte centenario que es el cómic existen numerosas paradojas. Una de las más sorprendentes es aquella que afirma que hasta ahora los mejores westerns en tebeo se han hecho en Europa y no en los Estados Unidos, teóricamente su hábitat natural. Y a las pruebas me remito; made in Europe: “Lt. Blueberry” de Charlier y Giraud, “Comanche” de Greg y Hermann, “Ken Parker” de Berardi y Milazzo, “Amargo” de Victor de la Fuente, “Buddy Longway” de Derib, “Manos Kelly” de Palacios, “Jerry Spring” de Jijé, “Durango” de Swolfs… frente a los escasos tres o cuatro westerns destacables de la producción norteamericana: “Casey Ruggles” y “Lance” de Warren Tufts o “Jonah Hex” de la época de Albano y Zuñiga. Siempre según mi opinión.
Curiosamente en la lista de méritos europeos casi nunca se cita un western llamado “Jonathan Cartaland” que es también el nombre de su protagonista. Un western espectacular y diferente guionizado por Laurence Harlé y dibujado por Michel Blanc-Dumont.

Seguramente la razón de este olvido por parte de la crítica europea se debe a su heterodoxia y por parte de la peninsular a su deficiente difusión. Por esto es una gran noticia que la editorial Ponent Mon haya emprendido la aventura de editar el integral de esta colección y que en estos momentos tengamos a nuestra disposición la serie completa en dos magníficos tomos.

La serie “Jonathan Cartland” nació en 1974 en la revista francesa Lucky Luke para luego pasar al magazine Pilote tras la prematura desaparición de la primera. Posteriormente se recopiló también en diez álbumes publicados por la editorial gala Dargaud entre 1975 y 1995.

Cartland es la epopeya vital de un trampero norteamericano que vive en plena conquista del oeste y durante la Guerra de Secesión, a mediados del siglo XIX, y que intenta mantener buenas relaciones con todos los habitantes de una extensa zona situada entre Sant Louis y San Francisco. Su talante y su oficio le llevan a comerciar e interactuar tanto con los colonos, los habitantes yanquis de pueblos y ciudades como con el ejército, las tribus indias e incluso visitantes extranjeros ávidos de nuevas experiencias.
“Jonathan Cartland” es además un western pro-indio donde el protagonista se casa con Nieve de la Mañana – una mujer india de la tribu Oglala – con la que tiene un hijo. Mientras el trampero está recorriendo sus zonas de caza el resto de la familia es atacada por una tribu india rival y la mujer muere. Cartland entrega a su hijo a sus familiares indios y pierde la razón a causa del dolor. Durante este calvario consigue vengarse de los asesinos de su esposa pero esto no le sirve de consuelo y lo acaba buscando en el alcohol. Finalmente con la ayuda de algunos amigos se embarca en diversos trabajos que le permiten viajar, recuperar la cordura y una cierta paz espiritual.

La serie se divide en tres grandes etapas argumentales. La primera agrupa los dos primeros álbumes y se centra en la presentación de los personajes principales, la descripción de la época y en la epopeya dramática de Jonathan Cartland y su familia. La segunda, que podríamos considerar su etapa clásica, comprende los seis siguientes episodios. Se caracteriza por contener historias independientes donde seguimos los viajes profesionales que Jonathan Cartland emprende mientras intenta atenuar su dolor. Estos “encargos” nos permiten conocer aspectos de aquella época nada habituales en la tradición del western contemporáneo. La intolerancia religiosa, la exclusión social, el machismo, la codicia y el materialismo desaforado son peligrosos compañeros de viaje del trampero y provocan numerosos conflictos violentos que deberá sortear con mayor o menor acierto. Finalmente la tercera etapa, que agrupa los dos últimos álbumes, que podríamos considerar de cierta decadencia donde se aprecia un cierto cansancio por parte de los autores y una cierta repetición en los argumentos.

Laurence Harlé (1949-2005) fue una escritora atípica. Guionista de cómics, periodista, diseñadora de vestuario para cine y comedias musicales, Harlé sentía una enorme pasión por la historia de las culturas indias de los Estados Unidos. Esta inclinación le unió a Michel Blanc-Dumont para crear “Jonathan Cartland” donde incluyen en el universo del western temas no tan habituales como el feminismo, la lucha de clases o diferentes visiones alternativas a la mentalidad imperialista occidental. Laurence Harlé ganó con “Jonathan Cartland” el premio al mejor álbum por “Los supervivientes de las sombras” en el Festival de Anguleme de 1988 y también el premio al mejor guion por “Silver Canyon” en el festival de comics de Hyère de 1984.
A parte de Cartland escribió diversos guiones para dibujantes como Patrick Lesueur, Remy Brenott y diversas adaptaciones literarias. Fue colaboradora del programa de radio “Panorama” de la cadena France Culture y redactora de la revista de comics A Suivre. Su obra póstuma fue otro western titulado “La voix de l’arc” que nunca verá la luz por la muerte prematura de su dibujante Michel Crespin. Laurence Harlé aportó una voz femenina, documentada, original y apasionada al mundo del cómic francófono y un enfoque sugerente, moderno, y alternativo al género del western.

La trayectoria artística de Michel Blanc-Dumont no se entiende sin “Jonathan Cartland” que resume en sus diez álbumes toda su evolución gráfica. Las primeras páginas de Cartland presentan a un Dumont titubeante, irregular en el proceso de encontrar su camino. Ya en el trascurso del segundo episodio de la serie, “Última caravana para Oregón”, el dibujante encuentra su estilo y llena sus páginas de viñetas panorámicas tanto horizontales como verticales plenas de paisajes hermosamente descritos y pueblos fronterizos profusamente detallados.
Después de “Jonathan Cartland”, Dumont realiza una serie corta titulada “Colby” con guiones de Greg y finalmente se encarga de substituir a Colin Wilson al frente del arte de “La Juventud de Blueberry” de la que ha realizado doce álbumes con guiones de François Corttegiani.

“Jonathan Cartland” es tan peculiar como atractivo porque supone una ruptura con la temática tradicional del género. A un cierto enfoque pro-indio se le une una visión nada convencional de la frontera que une la civilización occidental y la cultura indígena. Además trata de una manera bastante exhaustiva la asfixiante represión que vivía la mujer en esa época, nos describe con nitidez el choque filosófico y vital entre la mentalidad invasiva del imperialismo blanco y la serena integración en la naturaleza de la cultura india autóctona. Todo esto sin maniqueísmos ni ingenuidades – la familia india de Cartland es salvajemente atacada por una tribu rival – pero con un espíritu tolerante y humanista muy acentuado. Además el arte de Michel Blanc-Dumont, ayudado por su esposa Claudine en los colores, le imprime a la serie una espectacularidad poco común que la convierte en una de las destacadas de la historia del western europeo.

Quien ha leído alguna vez el álbum titulado “Río Viento” seguro que no ha olvidado las espectaculares páginas de la cacería inicial o las posteriores de la batalla entre la expedición de caza formada por nobles prusianos contra los indios. Son planchas donde lo espectacular combina perfectamente con lo trágico. Donde el paisaje viste de gala el drama personal.

La edición de Ponent Mon es impecable. Los dos tomos, que agrupan cinco álbumes cada uno, están cuidados en todos los detalles, el tamaño es el adecuado y la impresión muy correcta. Se hubiese agradecido sin embargo una introducción bien documentada que situase al lector en el contexto histórico de la obra; un déficit bastante habitual en las ediciones españolas.

En el álbum “Los supervivientes de las sombras” Ota Kte, un indio oglala, decide acompañar a Cartland en su viaje por las salvajes montañas de Dakota del Sur hacia California. El indio tuvo un sueño donde un espíritu le conminaba a acompañar a un jinete blanco sin rostro durante un tiempo. El oglala elige a Cartland ya que está seguro que a su lado aprenderá muchas cosas interesantes, al menos es lo que le aseguraba el espíritu en su sueño. Nosotros, leyendo esta serie actuamos como Ota Kte, acompañamos al trampero en sus viajes convencidos de que aprenderemos algo nuevo. Y Cartland raramente nos defrauda.

Estamos ante una de las series más importantes del western europeo en cómic. Una obra que desde su singularidad hizo evolucionar el género y contribuyó a enriquecer esta larga lista de obras que ningún amante del tebeo debe perderse. En este caso y gracias a esta edición integral, la empresa resulta sencilla.

Vía Zona Negativa http://www.zonanegativa.com/jonathan-cartland-1-2/

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