Reseña de ‘Ataque a los Titanes’ #20

Los sacrificios son una constante en las historias ambientadas en épocas de conflicto. A pesar de que una de las características que definen a ‘Ataque a los Titanes’ es que Isayama no se corta un pelo a la hora de acabar con personajes (ni tampoco le tiembla el pulso a la hora de darles muertes cada cual más sangrienta que la anterior), una de las críticas más corrientes es que sus decesos suelen ser innecesarios y meramente guiados por el ánimo del autor a darle un estilo más sangriento a la serie. Sin embargo, la historia está llegando a un punto en el que, tal vez, esto deba cambiar más pronto que tarde.

En el tomo anterior, ya pudimos ver que se aproxima el combate definitivo entre los traidores de la Promoción 104 y los pocos supervivientes que quedan de la misma. Mientras que Reiner y Bertoldt buscan entregar a Eren a Zeke (el Titán Animal) y huir de los muros, sus antiguos compañeros luchan por recuperar la ciudad de Shinganshina, donde esperan alcanzar el sótano de la casa de los Yaeger y descubrir los secretos que dejó ocultos el doctor Grisha, padre de Eren.

En consecuencia, el principal interés en este tomo es el de ver cómo se las ingenian, tanto Erwin fuera de los muros como Armin dentro de ellos, para acabar con unos enemigos que han demostrado una y otra vez que cuentan con una fuerza superior. Además, por si fuera poco, la imposibilidad de reagruparse hace que cada uno de ellos tenga que establecer la estrategia contando única y exclusivamente con los medios a su disposición inmediata. Ante esta situación, ambos estrategas habrán de tomar decisiones que pongan a prueba, tanto su ingenio como su determinación y capacidad de sacrificio, con el objetivo de acabar con esta guerra.

Como no podría ser de otra forma, Isayama construye perfectamente la situación para llevar a sus personajes hasta el límite y, tal y como ya hizo en el arco de la Lucha de Titanes, enfrentarse a retos que les superan. En esta ocasión, uno de los puntos más interesantes es que, incluso Mikasa y Levi, los grandes paladines de la humanidad, se encuentran con unos enemigos que, por varias razones suponen un peligro que ni siquiera ellos pueden superar fácilmente.

Adicionalmente, como lleva haciendo desde el inicio de este arco de Regreso a Shiganshina, el autor sigue dando información, a cuentagotas, acerca del mundo que hay fuera de las murallas. Especialmente interesante es, en el capítulo 81, observar ciertas acciones del Titán Animal y cómo, a través de detalles sutiles, abona en cierta medida algunas teorías que llevan un tiempo dentro de la cabeza del lector acerca del origen de los titanes y la historia que precede a su aparición.

En este sentido, es de agradecer que la narrativa de Isayama siga siendo tan directa como hasta ahora. Mientras que otros mangakas pecan de incluir excesivos discursos grandilocuentes y concentrados en dos viñetas, que no suelen aportar más que cansancio al lector, él sigue prefiriendo distribuirlos en varias viñetas, aumentando así también la interacción entre personajes. En esta línea, la relación entre Erwin y Levi es otra que llevaba varios tomos sin apenas explorarse y que, de nuevo, nos muestra la confianza y el entendimiento absoluto entre estos dos hombres.

Por su parte, el autor ha decidido, en los capítulos que componen este tomo, retornar al espíritu de la Lucha de Titanes e incluye un gran número de ilustraciones a una página que facilitan la lectura, así como añaden un cierto punto de espectacularidad que es de agradecer. Además, el diseño de personajes ha mejorado enormemente en comparación con los primeros volúmenes, siendo ahora posible, entre otras cosas, diferenciar a Eren y Mikasa cuando ésta no tiene puesta la bufanda.

El vigésimo tomo de ‘Ataque a los Titanes’ llega de mano de Norma Editorial, en una edición rústica con sobrecubiertas a un precio de 8€ y sin páginas a color. Contando con el simulcast más popular de la temporada en España (que ofrece Selecta Visión en su canal de YouTube), es innegable que estamos ante una de las franquicias más fuertes del momento, pero la verdad es que el manga ha llegado a un punto en la historia que le coloca, por derecho propio, como una de las cabeceras más interesantes actualmente en publicación en España.

Hajime Isayama es un mangaka japonés cuya primera y única obra larga publicada hasta ahora es el super éxito ‘Ataque a los Titanes’, actualmente publicado en la Bessatsu Shōnen Magazine de Kodansha con más de 15 milones de copias vendidas en Japón y más del doble en todo el mundo, que comenzó a publicar en 2009 con apenas 23 años, tras haberla remitido en formato one-shot tres años antes al concurso Magazine Grand Prix de Kodansha, donde recibió el premio ‘Fine Work’.

Shingeki no Kyojin 1‘ATAQUE A LOS TITANES’ #20

Autor: HAJIME ISAYAMA

Colección: CÓMIC MANGA

Serie: ATAQUE A LOS TITANES

Formato: Rústica con sobrecubierta

Tamaño: 11,5 x 17,5

Páginas: 192 B/N

ISBN: 978-84-679-2552-4

PVP: 8,00 €

EL CUERPO DE EXPLORACIÓN SE ENCUENTRA EN UNA SITUACIÓN INSOSTENIBLE…

El cuerpo de exploración realiza una operación de recuperación del muro Maria para descubrir la verdad que se oculta en la casa donde nació Eren. En el camino, Reiner, Bertolt y el titán animal esperan para atacarles. ¿Lograrán Eren y los demás salir victoriosos del combate contra sus antiguos compañeros y descubrir la verdad?


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ATAQUE A LOS TITANES

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