Reseña de ¡Universo! de Albert Monteys, publicado en Panel Syndicate

La expresión “la he liao parda” fue dicha por primera vez, hará más o menos 1.700 años. De hecho, donde vivo yo hasta hay una pseudo-religión basada en el arrepentimiento y la autoflagelación que bebe de esa muchacha visionaria de los marrones universales. Yo no soy “pardista” pero os aseguro que la expresión nunca tuvo tanto sentido como hasta ahora. Vale, todo el mundo tranquilo, ahora no entendéis nada, pero tenéis que estar muy atentos, pues necesito vuestra ayuda para salvar al UNIVERSO.

Vamos a empezar por el principio. Mi nombre es Ramonet, tengo 35 años y os mando este S.O.S desde un futuro muy lejano. Veréis; en el futuro, las relaciones humanas son muy distintas a las que estáis acostumbrados vosotros. La proliferación de “apps” para ligotear ha creado un “boom” tan bestia, que la gente se ha olvidado de ligar mediante el método tradicional de lanzar miraditas furtivas a desconocidos/as en bares y/o panaderías. Si no es a través de una pantalla de móvil, hombres y mujeres del futuro no tenemos ni pajolera idea de conquistar a nadie. Qué anhelados tiempos aquellos de los galanes como Arturo Fernández, Jaime Cantizano o Bertín Osborne.

Ahora el lenguaje sensorial virtual ha ido ganando importancia, y lo que antaño se conocía como el lenguaje corporal se ha sustituido totalmente por los malditos emoticonos. La industria del ligoteo 2.0 gana dinero de forma incesante y los precios para poder contactar con gente son estratosféricos. La adicción a ligar y a los chats amorosos se ha desbordado, y la sociedad ha empezado a caer en picado. Cada vez hay menos parejas, y ya casi no nacen bebés. Un auténtico caos hormonal.

Es más caro conseguir un LIKE a tu perfil, que comer, beber, o vestir. Los solteros se han transformado en los nuevos pobres, y han desaparecido los matrimonios, el sexo y por tanto la reproducción natural de la vida.

Llegados a este punto, mi historia no difiere mucho de lo que os he contado. Pero hay una particularidad. Soy el último soltero de la faz de la tierra, y como os he dicho al principio de mi ruego espacio-temporal, la he liado muy parda. Tanto, que después de gastar todos mis ahorros en conseguir mi último “match” en una de las aplicaciones que uso, conseguí quedar en persona con una chica maravillosa. Lola. Hablamos, cenamos, fuimos al cine a ver ‘Harry Potter 235′, y terminamos en mi casa.

Velas, luz tenue, el holograma de Kenny G. tocando para nosotros, todo era perfecto. Tanto, que aquí Mr.Tontolaba tenía que meter la pata. ¿Cómo? Me acerco a ella con la precisión felina de un jaguar, envuelvo su delicado cuello con mi brazo, la atraigo hacia mí y cuando nuestros labios están a escasos centímetros de la gloria, va y se me escapa un pedo, que ni T-Rex con un catarro prehistórico. Y si solo hubiese sido el ruido… pero no, vino acompañado por una brisa fantasmagórica, que inundó la estancia, apagando velas y despertando a los espíritus dormidos de mis antepasados, que aprovecharon para maldecirme. Soy un maldito “loser”.

Como os podéis imaginar, la chica se largó sin mediar palabra y con los ojos llorosos de tan horripilante ambiente. Y ahí terminó mi última oportunidad de ligar, así que ¡os necesito! Llamad a Albert Monteys, y que por favor mande al protagonista de ‘¡Universo!’ al pasado para acabar con las aspiraciones lucrativas de los que crearon las APPS de ligoteo. Que aniquilen al desgraciado que pensó que ligar a través de un móvil seria lo más “cool” del momento. Ayudadme, pues el futuro de la humanidad y de mi sequía amorosa dependen de vosotros. Albert, amigo mío ¡ayúdame!

Bien, pues mientras esperamos a que algún guionista se de por aludido, voy a hablaros brevemente del pedazo de cómic que me ha llevado a parar todas mis lecturas de la semana, para poder disfrutar de una de las obras de referencia actuales en lo que a tebeo de ciencia ficción se refiere. Si ponemos el ojo en Estados Unidos, vemos el mercado copado por decenas de colecciones y obras que plantean historias de ciencia ficción. A diferencia de todas ellas, ‘¡Universo!’ parte de uno de los pilares de la humanidad que nos ha hecho avanzar y crecer en inteligencia. El humor.

Sí amigos, Albert Monteys (El Jueves, Orgullo y Satisfacción, ‘Carlitos Fax’, ‘Calavera Lunar’… podéis leer aquí la entrevista que le hicimos), uno de los padres modernos del tebeo patrio, se saca de la chistera un universo en forma de obra, importante por varias cosas. Primera, por su reciente nominación a los prestigiosos Premios Eisner del cómic 2017, en la categoría de Mejor cómic digital.

Segunda porque demuestra de nuevo (si no se había demostrado ya veces) que en España sabemos hacer buenos (muy buenos) cómics. Históricamente y por buena parte de nuestra sociedad se ha relacionado el tebeo patrio con los clásicos, y bien hecho, pues venimos de ahí y gracias a los papás de esto estamos donde estamos. Ahora bien, hay que saber actualizarse, y toca girar la página del tebeo para ver que tenemos un elenco de creadores maravillosos, que nada tienen que envidiar a los reyes de las patatas fritas, a los creadores de Johnny McGuay o a los vecinos de Doraemon y las Sailor Moon.

Aprovechando esta nominación a los Eisner, la gente de Panel Syndicate y el señor Monteys nos sorprenden con un tomo recopilatorio en formato digital de los cinco primeros números de la colección, que por supuesto, sigue en marcha. Para aquellos que no aún no lo sepáis, bien porque vivís en Marte o porque no tenéis internet en vuestra vida (ups, tampoco vais a leer esto), os cuento que Panel Syndicate es una plataforma online que de la mano de Brian K. Vaughan, divulga la cultura del cómic. Cuenta con distintas series de cómics que en nuestro país solo se pueden adquirir por el precio que elija el lector, en formato digital. Yo soy amante del papel, pero por culpa de esta gente debo reconocer que me he pasado excepcionalmente al digital, pues ya no podía esperar más para leerlas. Por tanto, si queréis adquirir este tebeo, solo podréis hacerlo en la web de Panel Syndicate.

No perdamos el hilo, y volvamos al tema. ‘¡Universo!’: qué es, de qué trata y por qué os pego la chapa con esto. Pues es una serie de ciencia ficción que pone sobre la mesa todos los pilares sociales que conocemos en la actualidad, y los replantea de nuevo en un futuro muy, muy lejano. Sexo, religión, amor, multiculturalidad, trabajo, etc. ¿Y cómo lo hace? En forma de historias cortas, todas con una trama de fondo pero en cada una conocemos a protagonistas distintos que van a interaccionar con más o menos profundidad en esa trama.

Tommy Marriot es el protagonista de este viaje espacial a través del tiempo. La empresa donde trabaja acaba de fabricar en secreto una máquina del tiempo, y su jefe le pide que sea el encargado de saltar atrás en el tiempo hacia el momento de la creación del universo, para poder grabar el logo de la empresa en todas las partículas habidas y por haber. Esa misión a vida o muerte os aseguro que va a traernos sorpresas y risas por doquier. ¡Y esto solo pasa en el primero de los números!

Para mí, ahí es donde reside la genialidad y la mano de Monteys. Aunque se aleje del humor de actualidad o político, este sigue grabado a modo de impronta en esta obra, y el humor es una forma de contarnos cuán despreciables podemos llegar a ser como raza. Vivamos los siglos que vivamos, habrá cosas que no cambiarán, o que básicamente irán a peor.

Con un trabajo impecable de creatividad e imaginación, Monteys inventa todo un universo en el que al lector se le hace muy fácil entrar y recrearse en cada una de sus viñetas, llenas de artilugios, máquinas estrafalarias, androides, robots, bichos rarunos, etc. En el aspecto técnico destaca el color, que constituye una parte importante de este universo. La paleta de colores vivos y chillones que utiliza ayuda a que la obra, además de tener valor creativo a nivel de ilustración, también lo tenga a nivel de diseño gráfico por la composición de página. Esta es sorprendente y diferente, con un uso del espacio de página muy inteligente, que tiene mucho que ver con lo que pasa en ese momento preciso en la escena. Vamos, que este hombre domina el lenguaje del tebeo de forma excepcional, y sabe adaptarlo a la actualidad gráfica del momento.

Y es que amigos, cuando a un creativo se le deja libertad total para desarrollar un proyecto sin demasiados estamentos por encima, este da lo mejor de si mismo y es capaz de crear hasta un universo si se lo propone.

Voy terminando, ya que es interesante el factor sorpresa y no quiero hablaros de nada de lo que sucede en los siguientes capítulos. Solo os animo a leerlos y a que disfrutéis de una de las obras que, bajo mi humilde opinión, están en la cumbre del cómic nacional y mundial ahora mismo. No digo estas cosas muy a menudo, así que espero que al menos os remueva el ansia que recorre vuestras venas y le deis una oportunidad al tebeo. Y no se me ocurre mejor forma de cerrar esta reseña que recomendaros distintas cositas que pueden acompañar perfectamente esta lectura que os propongo.

Para empezar, os pido que mientras leáis, escuchéis, o bien el disco ‘Moon safari’ del grupo francés Air, o ‘Genetic World’ de Telepopmusik. ¡Impecables! Si queréis seguir con los tebeos, probad con ‘Descender’ (Jeff Lemire), ‘Y: el último hombre (Brian K.Vaughan) o ‘Un millón de años’ (David Sánchez). Si estáis cansados de leer y queréis unas palomitas y un poco de sofá, entonces mirad ‘Moon’ (Duncan Jones, 2009), ‘Another Earth’ (Mike Cahill, 2011), ‘El hombre bicentenario’ (Chris Columbus, 1999), ‘Planeta Prohibido’ (Fred M.Willcox, 1956), ‘Her’ (Spike Jonze, 2013), y si aún tenéis retinas, una de mis favoritas, ‘Inteligencia artificial’ (Steven Spielberg, 2001).

Solo espero, después de esta reseña, que Albert Monteys, Tommy Marriot, o quien sea, ayuden al pobre chico del truño futurista, y puedan modificar la línea temporal para que la humanidad no acabe apestando tanto como lo hace en nuestros días.

ALBERT MONTEYS

Albert Monteys i Homar (Barcelona, 1971) es un historietista e ilustrador español, conocido sobre todo por sus trabajos para el semanario satírico El Jueves, revista de la que fue director desde 2006 hasta enero de 2011. En 1996 presentó su obra ‘Calavera Lunar’ en el Salón del Cómic de Barcelona, obteniendo el galardón a autor revelación y estando nominado, además, en las categorías de Mejor Obra y Mejor Guion. Empezó también la serie ‘Paco’s Bar’ para El Jueves, pero no tuvo mucho éxito y ese mismo año le encargaron otra: ‘Tato, con moto y sin contrato’. Siguió colaborando en esta revista al tiempo que participaba en otras como Zona X o Penthouse Comix, y realizó en colaboración con Manel Fontdevila ‘Para ti, que eres joven’. También creó la serie ‘Carlitos Fax’ para la revista infantil Mister K, por cuyo primer álbum recibió el Premio al Mejor Guión en el Salón del Cómic de Barcelona de 2006. Más recientemente ha trabajado en la revista Mongolia y en noviembre de 2014 comenzó a publicar el cómic de ciencia ficción ‘¡Universo!’ en Panel Syndicate, logrando una nominación a los premios Eisner en 2017.

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